Washington.(Afp).- El Tribunal Supremo de Estados Unidos adoptó ayer una sentencia histórica al decidir que el origen étnico no puede ser un factor determinante para conseguir plaza en una escuela pública, es decir, que no se puede esgrimir el principio de la discriminación positiva para garantizar plazas para minorías y asegurar así más equidad en los centros educativos. Esta decisión, que podría afectar a millones de jóvenes estadounidenses, provocó la división entre los nueve miembros del tribunal. Prueba de ello es que la votación fue de cinco votos contra cuatro.
"La búsqueda por parte de las escuelas de un objetivo estimable no quiere decir que sean libres de efectuar una discriminación sobre la base de la etnia para alcanzarla", señaló el presidente del Supremo, John Roberts, en la nota que da cuenta del fallo de esta institución.
Esta decisión responde a una demanda de varios padres que cuestionaban los reglamentos que regulan las inscripciones en los institutos de Seattle y en las escuelas primarias de Louisville, dos ciudades donde las minorías étnicas y la población blanca viven en barrios diferentes.
En Seattle, entre 1999 y el 2001, el criterio étnico fue el que impidió a unos 300 adolescentes - 200 blancos y 100 negros, hispanos o asiáticos- asistir al instituto de su elección, debido a que había más candidatos que plazas. En Louisville, un niño no pudo asistir al parvulario más cercano a su casa, donde quedaban lugares libres, porque ya había demasiados alumnos blancos.
Para los padres de los alumnos, respaldados por el Gobierno, estas medidas decididas por consejos locales de educación eran tan discriminatorias como la política de segregación prohibida por el Tribunal Supremo en 1954 en su fallo "Brown contra el Consejo de Educación".
(Josep Pla)