Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimarts, 5 d’agost de 2008

No és l'especulació, marxistets!

L'especulació financera no és la responsable de l'increment del preu del petroli, segons escriu Juan M. Ruiz, responsable de la Unitat d'Anàlisi Econòmica Global del Banc d'Espanya:
Dada la fuerte entrada de flujos financieros a los mercados de futuros sobre las materias primas en general, y el petróleo en particular, la especulación financiera se ha presentado como un posible factor importante en el incremento del precio del petróleo. Sin negar la posibilidad de que los flujos financieros hacia el mercado de futuros puedan incrementar el precio de un producto por encima de los fundamentos de oferta y demanda, una serie de observaciones parece desmentir que eso sea lo que haya sucedido en el mercado de petróleo en los últimos trimestres. En particular, si la especulación financiera fuese la responsable del incremento de precios de las materias primas, deberíamos observar cierta correspondencia entre las materias primas que tienen mercados de futuros y aquellas cuyo precio ha aumentado más en los últimos meses, algo que los datos no corroboran. Más importante aún, si la especulación financiera estuviera sosteniendo el precio del petróleo por encima de su valor fundamental –determinado por la oferta y demanda– deberíamos observar una acumulación de existencias, algo que también contradicen los datos.
Ja ho explicava Sala-Martín en un article publicat el mes de juny a La Vanguàrdia:
...los presuntos especuladores del petróleo no compran barriles de crudo, no los guardan en sus casas y no los vuelven a vender al cabo de unos meses. Para hacer eso necesitarían tener unas casas muy grandes y pagar unos costes de almacenamiento descomunales. Lo que hacen en realidad es comprar contratos de “futuros”. Es decir, adquieren unos papelitos que les da derecho a comprar barriles de petróleo dentro de seis meses a un precio determinado. Si dentro de seis meses el precio de mercado es superior al determinado, comprarán los barriles al precio determinado y los venderán inmediatamente después al precio de mercado apropiándose de la diferencia. De alguna manera, es como si los especuladores “apostaran” a que el precio del petróleo subirá sin tocar nunca ni un solo barril de crudo. Y del mismo modo que los que apuestan a las quinielas de fútbol no tienen ningún impacto sobre el resultado de los partidos, la gente que compra “futuros” de petróleo sin comprar barriles no afecta ni la oferta ni la demanda de crudo y, por lo tanto, no afecta su precio.