Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

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dimecres, 25 de març de 2009

Mossos, Bolonya i la nostàlgia de l'antifranquisme

Pilar Rahola:
Policialmente, ¿se hizo lo correcto en la manifestación de los estudiantes anti-Bolonia? No lo sé, como no lo sabe nadie, a pesar de los informes de los Mossos que La Vanguardia divulgó ayer. Sin embargo, antes de estos informes, y mucho antes de poder saber algo mínimamente serio de lo ocurrido, la sola imagen de la porra ya excitó a un número considerable de opinadores, cuya alegría en equiparar mossos y grises franquistas llegó a la pura obscenidad. El juicio paralelo a la policía se hizo al instante, y por el camino se ningunearon algunos detalles nada menores: que había un número muy considerable de policías heridos, que algunos manifestantes iban encapuchados y con palos, que se lanzaron objetos desde algunos lugares altos como el Palau Robert, con el riesgo conocido (no en vano, recordemos el policía en coma después de una desokupación), que se intentó ocupar un edificio público, que se intentó proteger al vicerrector de la UB, que se siguieron órdenes, y que todo ello lo hizo una policía profesional. Si, a pesar de todo, algunas acciones policiales no fueron las correctas, por supuesto habrá que detectarlas y corregirlas, pero algo está claro: ni los mossos son unos energúmenos violentos, ni todos los estudiantes son angelitos. Sin embargo, creer lo contrario es un deporte nacional que practican, con voraz inconsciencia, algunos sospechosos habituales del viejo progresismo. Especialmente aquellos que se quedaron colgados del póster del Che Guevara. Lo cual, por cierto, no es nada progresista, porque desacreditar a la policía democrática de un país sólo nos conduce al descrédito de la propia democracia. Un descrédito que no para de crecer y del que tiene una culpa sustancial la actual cúpula de la Conselleria d´Interior, cuya capacidad para erosionar la imagen de los Mossos no deja de sorprender. En este sentido, si algo queda claro a estas alturas del tripartito, es que Montilla, hombre de una inequívoca inteligencia estratégica, tenía dicha inteligencia de paseo cuando decidió dar la responsabilidad de la policía a Joan Saura, cuya alergia a los cuerpos policiales era notoria.