Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimarts, 5 d’octubre de 2010

El que en realitat va passar a l'Equador

Wall Street Journal:
El problema comenzó en la mañana del jueves cuando la policía anunció una huelga para protestar contra los recortes en sus remuneraciones. Correa respondió yendo a los cuarteles para enfrentar a la policía. Una vez dentro del edificio se dirigió a una ventana, se rasgó la camisa, y gritó: "Si quieren matar al presidente, mátenlo!"

Si el objetivo era destituir al presidente, la provocación ocasionó el momento propicio para hacerlo. Pero es improbable que la policía tuviera tal cosa en mente.

La razón es que, a pesar de su débil gestión de la economía, la mayoría de las encuestas dan al demagogo populista un índice de aprobación de más del 50%. La historia reciente sugiere que los gobiernos ecuatorianos sólo son derrocados después de que cae su nivel de aprobación. Sin el respaldo popular para destituir a Correa, no se iba a producir un golpe de estado sin líder (todos los indicios apuntan a que no había un líder).

Es cierto que la "gripe azul" y las barricadas policiales en Quito se habían extendido a otras ciudades, y que la policía utilizó gas lacrimógeno y arrojó objetos al presidente cuando se presentó en los cuarteles. Fue entonces cuando caminó por la calle hasta el hospital con su reconocida dignidad machista obviamente herida.

Después de que terminara el tiroteo, Zaldumbide [una pacient de l'hospital] declaró al diario ecuatoriano Expreso: "Es injusto lo que pasó. La prensa aquí está diciendo que él fue secuestrado, pero no fue así. Las fuerzas especiales hicieron un cordón para que pudiera irse, pero él no quería. Le dijimos que se fuera, que estaba poniendo en peligro la vida de todos, pero él no quería". Zaldumbide dijo que Correa respondió que "debo salir con la frente en alto así que esperaré hasta que mi gente de (el movimiento conocido como) Alianza PAIS me rescate".

El doctor Fernando Vargas, quien estaba trabajando en el hospital, publicó un testimonio similar en el sitio de Internet Ecuadorenvivo.com: el señor Correa "no estuvo secuestrado, fue atendido por el personal del hospital", y "el ministro del Interior estaba en contacto permanente con él". La policía le preparó una escolta armada y esperó dos horas para que hiciese uso de ella. En cambio, hubo "un salvaje asalto militar en el hospital", donde había mujeres, niños y ancianos, señaló el médico.


(Via)