Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimarts, 23 de novembre de 2010

La banca irlandesa també va aprovar els tests d'estrès...

El Confidencial:
...si los test de estrés fueron incapaces de detectar que la banca irlandesa estaba al borde del abismo, ¿cómo podemos tener la certeza de que no va a ocurrir lo mismo con la banca española? (...) ...durante unos cuantos meses, los mercados parecieron creerse el argumento y aflojaron su presión sobre nuestras entidades.

Pero esa tregua ha llegado a su fin con la nueva crisis de la deuda. Y la evidencia del fracaso de los test de estrés en Irlanda no hace sino incrementar las dudas sobre nuestra banca, que nunca ha dejado de estar bajo sospecha para los inversores internacionales por su extraordinaria exposición a la burbuja inmobiliaria y lo poco que su estallido ha impactado hasta ahora en las cuentas de bancos y cajas.
Hay una semejanza muy llamativa entre los test de estrés realizados en Irlanda y España: la valoración de los activos inmobiliarios y de la deuda pública en los escenarios adversos. Respecto a los primeros, el escenario adverso contemplaba una caída del precio de la vivienda del 17% en 2010 y del 5% adicional en 2011 para Irlanda, mientras que para España las asunciones eran bastante similares, aunque con un ajuste más lento: del 8,8% este año y del 15,2% el próximo

Después de la crisis de la deuda soberana de mayo, los tests incluyeron la posibilidad de un nuevo derrumbe de los bonos. En ambos casos, el haircut (o recorte de valoración) de las carteras de bonos en el balance de los bancos, en el peor escenario posible, era muy parecido: del 12,8% en 2011 para el bono irlandés y del 12% para el español.

En el primer caso, se ha cumplido. Es decir, aunque se trate de un escenario altamente improbable, como no se cansan de repetir nuestros banqueros y el gobernador Fernández Ordóñez, puede cumplirse igual que ha ocurrido en Irlanda.