Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dilluns, 7 de febrer de 2011

Cuba, potència mèdica mundial

Vint-i-sis malalts mentals de l'Hospital Psiquiàtric de l'Havana,  l'hospital insígnia de la psiquiatria de la suposada potència mèdica mundial, més conegut com Mazorra, van morir de fam i fred la matinada del 12 de gener del 2010. Després que bloggers i periodistes independents cubans difonguessin la notícia, el règim castrista no va tenir més remei que reconèixer les morts. Finalment, va muntar un judici a porta tancada i va condemnar els metges i el personal de l'hospital a penes de fins a 15 de presó per robar o permetre que altres robessin els productes amb els que havien de ser alimentats i vestits els pacients. Cap responsable polític, però, ni del ministeri de Sanitat ni del govern ha dimitit o ha estat amonestat. Ho denuncia Mijail Bonito Lovio, advocat cubà nacionalitzat xilè:

Veintiséis enfermos mentales del Hospital Psiquiátrico de la Habana, más conocido como Mazorra, murieron de hambre y frío en la madrugada del 12 de enero de 2010. Los medios oficiales cubanos ocultaron la noticia hasta que decenas de blogs de periodistas independientes, publicaron fotografías de los cuerpos famélicos, con colgajos de piel y ojos hundidos en sus órbitas. Algunos cuerpos con señales de maltratos.

La Prensa Oficial cubana publicó entonces una información del Ministerio de Salud que, en apenas 15 líneas, comunicaba a la población que “debido a las bajas temperaturas (hasta 3,6º centígrados) y factores de riesgo de los pacientes, ha aumentado la mortalidad en dicho hospital…”.

Acto seguido, mencionaban la intervención de los Tribunales de Justicia por deficiencias relacionadas con la no adopción oportuna de medidas. Este fue el estilo gubernamental de comunicar los hechos del hospital Mazorra.

Un vertedero de orates, famélicos, desnutridos hasta el grado máximo, con heridas sin suturar, macilentos, sucios y totalmente desnudos. Muertos de hambre y frío con los brazos cruzados sobre el pecho, buscando protegerse, apilados unos sobre otros, como un montón de basura humana, en el Hospital insignia de la Siquiatría de una Potencia Médica Mundial. Muertes que son resumidas, por obra y gracia del eufemismo periodístico oficial, en un simple “aumento de la mortalidad”.

Hace unos días y nuevamente obligadas, porque la blogosfera independiente todo lo sabe y lo difunde, las autoridades cubanas han emitido un comunicado donde anuncian las sanciones penales de hasta 15 años por los delitos de Abandono de Incapacitados y Desválidos y Malversación contra quince funcionarios del Hospital, entre personal médico directivo y de
servicios.

Dicho juicio, contrario a lo que señalan las leyes cubanas, no fue público. Militares en uniforme verde olivo y lista en mano, decidieron que sólo ingresaran familiares de los acusados. Nadie ajeno tuvo el derecho de asistir, nadie de la oposición lo pudo presenciar y no sabemos si algún familiar de los fallecidos estuvo en la lista de asistentes.

De los delitos sancionados se desprende que los fallecimientos se produjeron porque los médicos, el Director del Hospital, los Subdirectores y parte importante del personal hurtaron o permitieron que fueran hurtados los productos con los que debían ser alimentados y vestidos los pacientes; no por “factores de riesgos” de los pacientes como enuncia el primer
comunicado oficial. Básicamente todo era robado por los empleados y los jefes sin distinción, al punto que llegaron a matar de hambre y abandono a aquellos que juraron proteger y curar.

¿Qué debe pasar para que médicos irrespeten su juramento profesional y abandonen a los pacientes a su suerte? ¿Qué imperiosa necesidad tenían los empleados del Hospital Mazorra para robar la comida y ropa de abrigo de sus enfermos? ¿En qué momento en dicho hospital los enfermos dejaron de ser prioridad? ¿Cómo ninguna autoridad cubana supo de la situación de desamparo y hambruna de sus pacientes?

No hay en la lista de sancionados un solo cargo político relevante. El gobierno de la Habana lo ha vuelto a hacer. Ha bajado el perfil a los hechos a tal punto, que las responsabilidades políticas no son mencionadas a ningún nivel. La irresponsabilidad de la cúpula dirigente brilla con luz propia en la carne inerte de veintiséis desvalidos.