Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dissabte, 6 de novembre de 2004

Desmontant la desinformació

Els "progres", els meus vells amics, estan emmoïnats amb la victòria de Bush. Però no ho estan amb ells mateixos, preocupats pels errors d'anàlisi que han comès o fent-se l'autocrítica que tant prediquen i que tan poc practiquen, sinó amb els electors americans, que consideren incults, fanàtics, paranoics i no sé quantes barbaritats més. Qualificatius que si els escoltéssin aplicats a qualsevol altre grup humà els considerarien racistes i xenòfobs i no perderien ni un minut en organitzar una campanya internacional de denúncia, com la que van montar per evitar que Rocco Buttiglione fós elegits comissari europeu.

Molts d'aquests "progres", especialment els que tenen la responsabilitat de dirigir la major part dels mitjans de comunicació i una gran part de les càtedres universitàries, em farien pena sinó fós perquè, creient-se les seves pròpies mentides, són els responsables d'haver generat en el país i especialment entre la joventut un grau desinformació i distorsió de la realitat sense gaires precedents.

Hace tanto tiempo que hemos traspasado el límite entre la posible crítica legítima a los Estados Unidos y la ofuscación antiamericana que ya ni nos damos cuenta de estar haciendo el ridículo. Hace tiempo que la falta de información sobre la realidad política e institucional de Norteamérica se convirtió en contrainformación y pura desinformación. En España, una opinión pública pendiente de las payasadas de Michael Moore se ha quedado boquiabierta, incapaz de asimilar el resultado de las elecciones presidenciales. Se daban por proclamados sin matices la coronación de Kerry y los funerales de Bush. A quien lo vea de buena fe, tan sólo le queda por pensar que los americanos son un puñado de fascistas estúpidos o sospechar que lo que se nos informa sobre los Estados Unidos es material averiado. ("Hitler le pudo a Kerry" per Valentí Puig).
L'economista Xavier Sala-i-Martín, per la seva banda, ha decidit destilar la propaganda de la realitat. I ha començat, com no, amb un article sobre les rucades que s'han escampat com dogmes de fe sobre l'esta de l'economia americana i les finances públiques.

Se nos ha dicho, por ejemplo, que la economía americana era débil y que no crecía por culpa de Bush. La realidad es que el PIB del 2004 ha crecido en un 3.8% (entre ustedes y yo: ya nos gustaría a los europeos tener una economía tan “débil”). Las tasas de crecimiento en el 2003 y 2002 fueron del 4,4 y 2,3% respectivamente. Nos tenemos que remontar al 2001 para encontrar un trimestre, de hecho dos trimestres aunque no consecutivos, con crecimiento negativo: el primero (crisis causada por la explosión de la burbuja financiera de Clinton) y el tercero (11 de Septiembre).

Se nos ha explicado que Bush solamente bajó los impuestos de los ricos. La realidad es que las rebajas fiscales fueron para todos los contribuyentes. Lo que pasa es que, en términos absolutos, los impuestos bajaron más para los que más pagan (si rebajan el 10% a todos, los que pagaban 1.000 dejan de pagar 100 y los que contribuían 10 sólo dejan de cotizar uno). ¿Sabían que en Estados Unidos, el 1% de las personas más ricas pagan el 34 % de todos los impuestos, que el 5% más rico paga el 53% de los tributos y que la mitad más rica del país paga el 96% del total? Es decir, la mitad más pobre del país casi no contribuye al fisco. Y recuerden una obviedad: no se pueden rebajar los impuestos a quien… ¡no paga impuestos!

(...)

Finalmente, suenan las sirenas porque Bush ha generado el déficit fiscal más grande de la historia: 500.000 millones de dólares. Aquí los críticos tienen parte de razón… pero sólo parte. Es cierto que hay déficit y que no es bueno que lo haya cuando no hay recesión (cuando las vacas son gordas, el gobierno debería ahorrar). Pero eso no quiere decir que la situación sea alarmante. Si ustedes o yo tuviéramos una deuda de esa magnitud, tendríamos un serio problema porque no ganamos suficiente dinero para poder devolverlo. Pero el gobierno de los Estados Unidos gana mucho más dinero que ustedes o yo. Por esto los economistas no nos fijamos en el déficit en dólares sí sino en relación al PIB. Calculado así, el déficit fiscal norteamericano es del 4,5% del PIB. Es elevado pero no muy distinto al de Francia (4,1%) o Alemania (3,8%). Y no, los EEUU no cumplirían el pacto de estabilidad, pero eso es más un reflejo de la perniciosa euro-obsesión por Maastricht que una alarma fiscal en Norteamérica.