Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

divendres, 21 de desembre de 2007

Allò que tothom sap però ningú s'atreveix a dir

Fa temps que tothom ho sap, però els partits no volen dir-ho. La sentència del Constitucional sobre l'Estatut de Catalunya es farà per unanimitat en els aspectes fonamentals i no serà favorable a les aspiracions sobiranistes. Posarà al dia el concepte d'autonomia, però deixarà clar que no tot té cabuda en un Estatut. Les ambiguïtats en l'accesori, forçades per salvar la cara a Zapatero, recolliran potser alguns vots en contra que difícilment podran ser interpretats com una desautorització del fons de la sentència. D'aquesta manera, els socialistes podran salvar més o menys la cara i els nacionalistes hauran de triar entre l'enfrontament i la sal de fruites. Aquest escenari s'ha manifestat amb bastanta claredat en la sentència d'ahir del Constitucional sobre un article de l'Estaut valencià. Una sentència anticipatòria?, es pregunta avui el professor Francesc de Carreras:
...la sentencia establece una doctrina sobre la configuración del Estado de las autonomías que, sin alejarse ni mucho menos de las líneas fundamentales de su jurisprudencia, supone una puesta al día de la misma para así poder enjuiciar adecuadamente los estatutos recién reformados, en especial el Estatut de Catalunya. Sólo decir que de sus 23 fundamentos jurídicos, los 17 primeros están dedicados a cuestiones generales y sólo los seis últimos al precepto concreto que se impugna.

Primera, se reafirma la primacía del principio de unidad, "fundamento de la Constitución", sobre el principio de autonomía. Así lo formula la sentencia: "Nuestro sistema constitucional descansa en la adecuada integración del principio de autonomía en el principio de unidad, que lo engloba". Segunda, también se reafirma algo tan obvio como que los estatutos de autonomía son "normas del Estado subordinadas a la Constitución" y, en consecuencia, "el Estatuto de autonomía debe ser interpretado siempre de conformidad" con la misma. De allí extrae, entre otras consecuencias, que los estatutos no pueden invadir el ámbito de las materias reservadas al Estado.

Sentado todo ello, se insiste en la doctrina de que las leyes básicas son determinadas por el Estado y no pueden ser limitadas por los estatutos. No cabe, por tanto, el blindaje de competencias que ha pretendido el Estatut de Catalunya. Además, también se mantiene como válida la doctrina, sentada en la sentencia Loapa, según la cual resultan inconstitucionales las leyes meramente interpretativas y, por tanto, un estatuto no puede contener preceptos de esta naturaleza, lo cual también afecta al Estatuto catalán.

Más significativa es todavía la interpretación estricta que debe hacerse del contenido de los estatutos, limitados por el artículo 147 de la Constitución y algunos otros preceptos que enumera. No todo cabe en un estatuto. Asimismo, si bien los estatutos pueden contener derechos públicos subjetivos de eficacia jurídica directa, sólo pueden hacerlo aquellos que deriven de los ámbitos institucionales, no de los competenciales, que para tener este grado de eficacia deben ser desarrollados por el legislador autonómico. En el caso de que sean enunciados como derechos subjetivos debe interpretarse que, en realidad, se trata de mandatos al legislador. Con ello se limita claramente la eficacia de las tablas de derechos estatutarias.

ADDENDA.- Text íntegre de la sentència del Tribunal Constitucional.