Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dijous, 6 de desembre de 2007

De "catalans emprenyats" a "catalans enganyats"

Francesc de Carreras, avui a La Vanguardia:

Hagamos un rápido e incompleto recordatorio de lo mucho que se podía haber hecho en materia de infraestructuras desde 1980 y no se ha llevado a cabo. La autovía más transitada que es competencia de la Generalitat es la C-58, la Barcelona-Terrassa, diariamente embotellada en horas punta: fue construida en época de Franco y la Generalitat se ha limitado a añadirle un carril. La autovía estatal Barcelona-Lleida tardó más de cinco años en terminarse debido a varios recursos interpuestos por ayuntamientos gobernados por CiU. Desde hace siete años, la Generalitat pone trabas a que el Estado construya el cuarto cinturón, que ya estaría terminado si estas trabas no hubieran existido.

Por otro lado, nunca los gobiernos de la Generalitat han reclamado la autovía más necesaria de Catalunya: la que debería discurrir en paralelo a la costa desde La Jonquera hasta el linde con la provincia de Castellón. ¿Por qué? ¿Quizás porque sería una competencia que restaría beneficios a la empresa concesionaria de la autopista de peaje que, desde la época de Franco, hace el mismo recorrido? ¿No será también esta la razón por la cual se pusieron tantos obstáculos por parte de los ayuntamientos de CiU a la autovía Barcelona-Lleida? Total: la única nueva carretera construida por la Generalitat - y financiada con recursos del Estado- ha sido el Eix Transversal que, desde su sus mismos inicios, ya se reveló como insuficiente por ser demasiado estrecho. En lo demás, como máximo, la Generalitat se ha limitado a ampliar algún carril, trazar variantes y diseñar rotondas. Pobre balance de una gestión de 27 años.

Peor todavía es la situación de los ferrocarriles. En estos mismos años, la Generalitat no ha llevado a cabo ninguna nueva línea de ferrocarril, ninguna. La semana pasada, precisamente, la comisión de Urbanismo de la Generalitat aprobó el trazado de las dos primeras líneas: la que discurre paralela al Eix Transversal y la que debe rodear el área barcelonesa en paralelo al proyectado cuarto cinturón. Ninguna imaginación, por tanto, y todo provisional y en fase embrionaria: aún faltan otras consultas y autorizaciones. Igualmente escandalosa es la construcción del metro en Barcelona y su zona de influencia: ninguna estación nueva en los últimos cuatro años. Mientras Madrid ha construido 110 kilómetros de metro, Barcelona en igual periodo y con idénticas condiciones de financiación, es decir, en igualdad de condiciones, no ha llegado a construir ni el diez por ciento de Madrid. Ahí están las cifras.