Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

divendres, 5 de setembre de 2008

El preu de fer volar coloms

Alfons Quintà:
"El tema de la aprobación o no de los Presupuestos del Estado está agotado", así lo aseguran fuentes políticas catalanas de todos los colores. "Ya hemos entrado en la fase de las excusas. Se están preparando frases como: no deberíamos votarlos, pero…", añadió una fuente. No hay la más remota posibilidad de que ningún diputado del PSC vote al margen del conjunto del PSOE. Tampoco hay dudas respecto al voto afirmativo del PNV, el cual sólo piensa en función de su cupo, que será mejorado. Lo mismo harán pequeños partidos regionalistas, mientras que la minúscula IU no puede hacer otra cosa que votar a favor. En cuanto a ERC, ayer dominaba el criterio de que podía votar a favor, dividir su voto, o bien abstenerse. O sea, cualquier cosa, o un poco de todo. Se trata de un partido tan dividido en reinos de taifas que las posiciones internas de unos pueden generar la oposición de los otros. En cualquier caso, sería anecdótico. CiU también está dividida. Unión Democrática prefería poder votarlos, mientras que CDC cree que para hacerlo seria necesario mejorar la financiación catalana, aunque sólo fuese de manera simbólica y muy por debajo de lo que permitía el texto del Estatuto, pendiente de resolución del Tribunal Constitucional. Una resolución que será por la vía del recorte.

Estamos, pues, de pleno, ante dos fracasos catalanes. El de la financiación y el del Estatuto, sin que generen un voto en contra de los Prepuestos del Estado, reacción que siempre fue muy hipotética, por no decir que se trató de un simple farol. Ni la financiación ni el Estatuto provocaran reacciones populares en Cataluña. La financiación es un tema demasiado complejo para generar un debate popular. Además se plantea en un momento en que está asumida la realidad de la crisis. En cuanto a la poda del Estatuto por el Tribunal Constitucional tampoco resulta ser un tema de debate en la plaza pública. Los derechos autonómicos substantivos – que nadie cuestiona, ni en España ni en Cataluña – ya fueron establecidos por el Estatuto del 1979.

A mayor abundamiento, todas las fuerzas políticas catalanas asumen en privado que cualquier mejora de la financiación autonómica obligaría a un aumento comparable para todas las de las demás comunidades autónomas. Por ello, creen que no es realista pensar que Cataluña hoy pueda aspirar a un aumento de más de unos 3.000 millones de euros.

Durante meses, todas las fuerzas catalanas, excepto el PP, han estado asumiendo el Estatuto, pero a menudo sólo de boca hacia afuera. En privado no podían dejar de lamentar el aventurismo que implicaba jugárselo todo a una carta, o a un texto, que técnicamente era muy deficiente, políticamente atacable con facilidad y que no originaba ninguna movilización ciudadana.