Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimarts, 23 de març de 2010

El mentider analfabet



Desde el Exilio, desmunta les xifres i revela la seva falsedat:

Desde que tengo uso de razón, los números son mis amigos (creo que es la única razón por la que estudié una ingeniería). Así que, tras cerciorarme de que las dos “piñas coladas” con las que he acompañado mi cena mejicana no me habían hecho leer mal la información, y comprobar en otros medios de comunicación más progresistas que no era la iniquidad intrínseca de estos trasnochados liberales que escriben en algunos medios la que les había llevado a citar esas llamativas cifras, me he puesto a jugar un rato con los números:

1.- ZP anuncia ahorros del 20% del total de electricidad consumida en esos edificios, equivalente a 3.000 M € anuales.

2.- Por lo tanto, ZP informa de que esos 2.000 edificios consumen anualmente 15.000 M € (si el ahorro son 3.000 y equivale al 20%, el gasto total son 15.000).

3.- 15.000 M € es aproximadamente el 1,5% del PIB nacional (y el 6,74% de todo el consumo de la Administración, y el 34,5% de la recaudación anual por IVA, y el 60,95% de la aportación del sector de la energía al PIB).

4.- 15.000 M € representa aproximadamente…. iel 50% del total de facturación del sector eléctrico nacional! Esto del 50%, para progresistas víctimas de la LOGSE, equivale más o menos a la mitad del total. Teniendo en cuenta que la cifra global incluye todo el consumo industrial y residencial, es ya evidente que el dato de ahorro dado por ZP es totalmente falso (es imposible, por ineficientes que sean los edificios, que sólo 2000 edificios, además no industriales, consuman el 50% de la electricidad nacional). Pensando bien, probablemente ZP ha confundido euros con pesetas, quizá presintiendo que sus amigos Merkel y Sarkozy nos echarán del euro a no mucho tardar.

5.- 15.000 M €, repartidos entre 2.000 edificios, son unos 7,5 M € por edificio en consumo eléctrico anual…iprobablemente más que el precio medio de adquisición de dichos edificios! Imagínese el lector la relación entre el precio de compraventa de su piso y su consumo anual de electricidad (¿unos 600-700 euros/año? vs unos 300.000?)

Hay que asumir que, dando ejemplo de sobriedad, estos edificios públicos deben ya ser usuarios de las “sebastianas”, o bombillas de bajo consumo; por lo que el consumo parece exagerado, aún con el aire acondicionado programado para llevar la temperatura al cero absoluto (-273ºC, lo cual sería nefasto para el cambio climático, ¿o no?, pongo la idea en manos de algún progresista bienintencionado como medio futurista para enfriar el planeta mediante muchos aparatos de aire acondicionado).

Por lo tanto:

1.- Zapatero sabe que lo que ha dicho es una mentira, y gorda (¿habrá sido idea fruto de un guión de su Ministra de Cultura?).

2.- O Zapatero es un analfabeto funcional (entendido como aquél que no sabe leer, escribir, sumar, restar, multiplicar y dividir correctamente).

3.- O Las dos anteriores opciones son correctas.

Me parece preocupante leer en los foros de internet mucho debate en torno a la idea, pero poca discusión sobre las cifras. Preocupante, pero comprensible: los distintos planes educativos destinados a crear borregos a golpe de telediario van dando los esperados frutos.

Más preocupante me parece que el Gobierno y su presidente no sean capaces de crear sus planes grandilocuentes sin al menos revisar que lo que dicen tenga algún poso de verosimilitud económica

Y aún más preocupante me parece leer que la reacción del PP es decir que se trata de algo ya anunciado anteriormente, sin entrar a fondo en la crítica a la medida, y sin ridiculizar y desmontar las evidentes incongruencias matemáticas del anuncio.

Desgraciadamente, me temo que tenemos lo que nos merecemos.”