Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimecres, 1 de setembre de 2010

Sala i Martín amplia la seva crítica al català obligatori a la Universitat

Xavier Sala i Martín amplia en un article la seva posició contrària als exàmens de català a la Universitat. Aquesta és una de les tres raons que exposa l'economista liberal.
...la medida de Huguet es una terrible equivocación es que imponer exámenes de catalán no sólo añade barreras al talento internacional sino que, además, da una imagen de intransigencia y provincianismo. Lo que nos devuelve al fenómeno de las causas simpáticas y antipáticas. La opinión pública mundial va a dar apoyo a la causa catalana si y sólo si esta causa cae bien. Y el no dejar contratar a profesores de prestigio porque no hablan catalán (o el multar a comercios que no rotulan bien o a cines que no ponen X% de sus películas en la lengua que dicta el gobierno), seguro que no contribuye a levantar simpatías en el mundo. Pienso que se debe fomentar nuestra lengua a través del corazón y no de la imposición. El catalán tiene que ser una lengua de prestigio que todos los ciudadanos quieran hablar voluntariamente y no porque teman una multa. En este sentido, la historia de la radio es un ejemplo de cómo se deben hacer las cosas: cuando murió Franco, todas las radios se hacían en castellano. De repente, algunas radios públicas empezaron a utilizar el catalán ¡Quién no recuerda al Mestre Puyal sorprendiéndonos a todos con vocablos futbolísticos que nunca antes habíamos escuchado! La radio catalana se hizo tan atractiva que las empresas privadas siguieron el camino de las públicas hasta el punto que, en la actualidad, una radio privada totalmente en catalán es líder de audiencia. Sin coerciones. Sin obligaciones. Sin multas. La gente escucha la radio en catalán porqué la oferta es atractiva y porqué quiere.

Los castigos y las imposiciones generan anticuerpos y antipatías y acaban teniendo el resultado opuesto al deseado: si es obligatorio, uno pasará el examen… pero nunca hablará, escribirá o escuchará la radio en la lengua impuesta.