Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dilluns, 22 de novembre de 2010

Human Rights Watch confirma la xifra de morts donada pel Marroc

Peter Bouckaert, director d'Emergències d'Human Rights Watch, ha estat cinc dies a Al-Aaiun. S'ha entrevistat amb les autoritats marroquines i amb saharauis detinguts i ferits. El seu serà el primer informe fet sobre el terreny dels incidents que van passar fa més d'una setmana. Un informe que començarà a posar les coses al seu lloc.

Morts:
"No hemos encontrado ninguna prueba hasta el momento que sugiera que el número de muertos es tan alto como dice el Polisario, sólo pudimos confirmar dos muertos civiles. Tampoco encontramos familias que estuvieran buscando a desaparecidos. Por tanto tenemos algunas dudas sobre ese balance y no sabemos de dónde vienen esos datos."

Maltractaments:
"Sabemos que hubo un desalojo muy violento del campamento de protesta y mucha violencia luego en El Aaiún. Desde ese momento las autoridades marroquíes han llevado a cabo una campaña de detenciones, y hemos encontrado muchas pruebas de abusos contra la gente que ha estado detenida.

Hasta el momento las autoridades marroquíes han presentado ante los juzgados civiles a 100 personas y han enviado ante el tribunal militar de Rabat a 8 detenidos. Muchos otros ya han sido liberados, pero toda la gente que hemos entrevistado y que fue detenida asegura haber sido golpeada duramente durante su detención. Algunos fueron golpeados por los agentes marroquíes hasta perder el conocimiento.

A algunos los amenazaron con violarlos. Según sus abogados, uno de ellos fue efectivamente violado. A otros los ataron boca abajo y a algunos los amenazaron con violarlos.Según sus abogados al menos un hombre detenido dijo al juez y a los fiscales que había sido efectivamente violado".

Dessallotjament del campament:
"Las autoridades marroquíes aseguran que no se utilizaron armas de fuego durante los acontecimientos del lunes. Bien, no encontramos ninguna prueba de que las fuerzas de seguridad marroquíes usaran armas de fuego en el campamento, pero entrevistamos a gente en El Aaiun que recibió disparos durante los disturbios posteriores. Incluso recibieron disparos sin razón alguna."

No portaven armes:
"Es muy inusual encontrar una situación de violencia extrema, incendios de edificios públicos y con civiles furiosos matando a las fuerzas de seguridad pero las pruebas que hemos podido recoger -y hay que resaltar que es una investigación preliminar y por eso es importante que los periodistas puedan acceder a El Aaiun para averiguar lo que ocurrió- es que las fuerzas de seguridad, aunque hicieron uso de la violencia en el campamento, golpeando a la gente con porras y obligándola a abandonarlo, no iban armados, y si hubieran ido armados habría habido un número de muertos mucho mayor.

Al mismo tiempo, al no ir armados eran mucho más vulnerables a ser atacados por la muchedumbre encolerizada. A muchos agentes los sacaron de sus vehículos y murieron en las calles o en el campamento a manos de esa muchedumbre”.

Hi va haver negociació:
"Hay pruebas de que las autoridades marroquíes mantuvieron una larga negociación con el comité del campamento para llegar a un acuerdo. Las demandas de la gente en el campo eran sociales, de empleo, vivienda y trabajo, no la independencia o la autonomía. Parece que se alcanzó algún tipo de acuerdo preliminar entre las partes, pero cuando el comité presentó el acuerdo a la gente del campamento, se negaron a firmarlo y fue entonces cuando las autoridades marroquíes decidieron el desalojo.

No tenemos ninguna prueba, tras nuestra investigación preliminar, de que el Polisario o las autoridades argelinas estuvieran implicadas en la violencia. Nuestras averiguaciones preliminares sugieren que la violencia fue relativamente espontánea, especialmente en la ciudad, y que la gente reaccionó al hecho de que se les impedía llegar al campamento y a los rumores de que mucha gente había muerto allí, lo que resultó ser falso.

Pero desde luego la violencia fue muy grande, muchos edificios públicos fueron incendiados, incluyendo la Corte de Apelaciones y algunos bancos, y las infraestructuras de la ciudad resultaron muy dañadas".