Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dijous, 17 de febrer de 2011

Un jutge qüestiona la validesa del 50% dels títols hipotecaris dels EUA

Hugo Baldasano:
La reciente sentencia judicial sobre el sistema de transferencias de títulos hipotecarios creado durante la burbuja inmobiliaria estadounidense podría invalidar la mitad de todas las hipotecas del país y dejar en la bancarrota a todo el sistema bancario.

El sistema financiero estadounidense vendió hipotecas por medio mundo durante los años de burbuja inmobiliaria. Las juntó y empaquetó en complejos vehículos financieros bautizados con nombres extraños, que fueron pasando de mano en mano en el típico frenesí especulativo de una expansión de crédito excesiva que lleva a una burbuja. Es lo que se conoció al principio de la crisis como las "subprime".

Pero cada transferencia de un título hipotecario requiere un proceso legal a nivel estatal que conlleva un gasto. Así que los bancos idearon una manera de seguir con el juego, pero ahorrándose el precio de la transferencia oficial.

El sistema creado se llamó MERS (Mortgage Electronic Registration Service) que es, básicamente, una base de datos donde está registrada la propiedad de la hipoteca. Permite cambiar electrónicamente la propiedad del título hipotecario en el registro, evitando así pasar por el Gobierno estatal y, por tanto, reduciendo los costes de la transacción.

Mientras la música sonaba nadie cuestionó el sistema. De hecho, las agencias hipotecarias semi-gubernamentales Freddie y Fannie fueron de las que más usaron el sistema. Pero cuando la fiesta acabó y se empezó a sacar a gente de sus casas por impago, algunos abogados empezaron a cuestionar el por qué un sistema electrónico como MERS tenía validez legal para demostrar la titularidad de las hipotecas. Se empezaron a presentar denuncias, y se empezó a destapar el pastel.