Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

dimecres, 20 de juliol de 2011

Finalment, Rajoy s'imposa a Camps

R. Vilas / P. Montesinos:
Todo comenzó cuando Camps, sin tener facturas que lo demostrasen, reaccionó a la publicación del supuesto regalo de varios trajes y chaquetas por parte de los cabecillas de Gürtel, diciendo que él se pagaba sus trajes. Poco después alegaba que no tenía facturas porque lo pagaba con dinero en efectivo de la Farmacia de su esposa, dando pábulo a la polémica, lejos de apagarla. Finalmente, se ha visto obligado a admitir que era un regalo, pero ya era demasiado tarde.

La pregunta es por qué decidió volver a presentarse, a sabiendas de que el juicio oral estaba a la vuelta de la esquina. La única explicación es que Camps confiaba que una vez más doblaría la voluntad de Mariano Rajoy y la dirección nacional del PP. A lo largo de estos casi dos años, el presidente valenciano logró imponerse en todos los pulsos, y no han sido pocos, que ha mantenido con Génova. El más reciente, su propia candidatura, junto con la presencia de otros imputados en las listas. La imagen gráfica la encontramos en aquella ‘cumbre’ que se celebró en la provincia de Cuenca, a medio camino entre Madrid y Valencia, con la que Rajoy aceptaba, de facto, un trato de igual a igual con Camps.

Rajoy, ya con pie y medio en La Moncloa y más fuerte que nunca, no quería que el juicio enturbiarse su camino hacia la presidencia del Gobierno. Le ofreció a Camps la única salida de aceptar los cargos y pagar la multa, bajo la amenaza de cesarle como presidente del PP en Valencia y montar una gestora. Si quería seguir en el cargo, tendría que pagar el precio del oprobio y aceptar la culpa. Tras una llamada fulminante de Rajoy, Camps ha optado por marcharse.

Una victoria del líder del PP, pero tardía y con demasiados cadáveres en el camino.