Adéu a Nihil Obstat | Hola a The Catalan Analyst

Després de 13 anys d'escriure en aquest bloc pràcticament sense interrumpció, avui el dono per clausurat. Això no vol dir que m'hagi jubilat de la xarxa, sinó que he passat el relleu a un altra bloc que segueix la mateixa línia del Nihil Obstat. Es tracta del bloc The Catalan Analyst i del compte de Twitter del mateix nom: @CatalanAnalyst Us recomano que els seguiu.

Moltes gràcies a tots per haver-me seguit amb tanta fidelitat durant tots aquests anys.

divendres, 9 de gener de 2009

Més sobre la desproporcionalitat

Un article imprescindible d'Ana Nuño:
Desproporcionalidad, pues. Hablemos de ella un poco por encima, y ciñéndonos a lo que trasluce del tratamiento informativo del conflicto por los viejos medios de comunicación occidentales. Por ejemplo: los medios nos mantienen puntualmente informados del cómputo de víctimas de la operación militar israelí (cuando escribo esto, más de 500 muertos, de los que aproximadamente 100 eran civiles), pero ¿cuántos de esos mismos medios han hecho seguimiento de los misiles lanzados sobre poblaciones israelíes desde que Hamás comenzó a bombardear el país vecino el 5 de marzo de 2002, fecha del primer lanzamiento de un misil Qassam sobre territorio israelí desde la franja de Gaza? ¿Cuántos de esos ciudadanos que salen en Londres, París o Madrid a manifestarse contra Israel y accesoriamente a favor de los palestinos saben que en los últimos tres años, desde que los israelíes se retiraron de la franja, han llovido 6.464 misiles sobre el sur de Israel? ¿Cuántos saben que el alcance de estos disparos ha ido ampliándose a medida que aumentaba la capacidad de fuego de las lanzaderas de Hamás, y que actualmente es de 70 kilómetros? ¿Y cuántos que el tiempo del que disponen los habitantes de Sderot para ponerse a salvo después del lanzamiento de un mísil desde Gaza es de apenas 15 segundos?

Más desproporcionalidad:
Israel mata y machaca, los terroristas atacan. Israel bombardea, Hamás lanza "cohetes artesanales". Los Qassam y los Grad no serán tan potentes y precisos como los misiles guiados por láser de las Fuerzas Defensivas de Israel, pero matan igual. Pero aún hay otra desproporcionalidad dentro de la desproporcionalidad, y más mortífera: precisamente porque son menos precisos es mayor la capacidad letal de los misiles de Hamás. Esta desproporcionalidad suele ser pasada por alto por nuestros ilustrados medios de comunicación: Israel no ordena acciones militares con el fin de matar civiles, Hamás sí. Y si hasta la fecha los israelíes sólo han tenido que enterrar a 24 víctimas mortales de los juguetitos artesanales de Hamás (que han dejado, por otra parte, más de 1.100 heridos), ello refleja también otra notable desproporcionalidad: las autoridades israelíes imponen medidas de seguridad excepcionales para garantizar el derecho a la vida de sus nacionales, mientras que los simpáticos resistentes islámicos (Hamás es el acrónimo de Harakat al Muqawama al Islamiya, Movimiento de Resistencia Islámico) no sólo no hacen lo propio con sus amadísimos conciudadanos palestinos, sino que los utilizan como carne de cañón mediática al instalar sus arsenales y disparar misiles desde residencias privadas o edificios públicos. Incluso, por increíble que parezca, han llegado a disparar misiles contra Israel... ¡desde una escuela construida en Gaza con fondos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa)!

¿Quién es capaz de imaginar a un líder de Hamás diciendo esta frase de Golda Meir, pronunciada en una conferencia de prensa en Londres en 1969: "Cuando haya paz, quizás, al cabo del tiempo, seremos capaces de perdonar a los árabes por haber matado a nuestros hijos, pero mucho más difícilmente podremos perdonarles el habernos obligado a matar a los suyos"?


Gràcies A.E.